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Tienen las empresas de moda un complejo de “El Diablo se Viste de Prada”? ¿Son los malos rollos, el stress, las horas interminables y los ataques de ansiedad el único modo de sacar adelante una marca de moda? Hablamos con nuestra querida Marta Royo sobre la cultura de ser feliz en el trabajo a través del ejemplo de Molly Goddard, una empresa joven y pequeña que se niega a  que el sufrimiento sea el único camino para sacar adelante su sueño.

 

   

 

Os dejamos la entrevista que Marta le hizo en Octubre del 2020 a Tessa Griffith (Directora Ejecutiva), Rebecca Stone (Jefa del Dept. de Patronaje) y Lucy Charters (Mánager del estudio) en Molly Goddard:

 

Cuando colaboré con vosotras hace un par de temporadas me sorprendió lo agradable que era el ambiente en el estudio. La edad media allí es de 30 años y es evidente que dentro de la compañía compartís un factor generacional. ¿Creéis que efectivamente estamos viviendo un paso de testigo dentro de la industria?

¡Es difícil de decir! Somos un equipo enteramente de mujeres de 20 a 36 años. Cruzamos los dedos para que los millennials y generación Z reinventen un nuevo entorno de trabajo más amable y abierto.

 

¿Creéis que en vuestro caso el buen ambiente de trabajo es una “agradable coincidencia” o es algo cada vez más común en las nuevas marcas que están por venir?

No podemos hablar en boca de otras marcas, pero en Molly Goddard no es una coincidencia. Trabajamos duro para mantener una atmósfera de trabajo feliz pero productiva. La gente aquí nos da gran parte de su tiempo así que es importante que la oficina sea un lugar agradable en el que estar.

A partir de experiencias previas en entornos de trabajo infernales y microgestión, es muy importante para la dirección de nuestro Atelier que todo el mundo adopte un enfoque respetuoso y comunicativo. Aquí todas trabajamos increíblemente duro, es importante que el equipo sepa que es valorado.

Tenemos principios claros en cuanto a desarrollo y apoyo que todas llevamos a cabo en nuestros equipos. Mantener ese equilibrio lleva mucho trabajo de planificación, pero merece la pena. Un equipo feliz es tan importante como el cumplimiento de plazos y fechas de entrega. Esto no se trata solo de hacer ropa bonita, queremos tratar bien a la gente, pagarles lo máximo posible… etc.

Si hacemos prendas maravillosas pero el equipo es profundamente infeliz nuestra labor no tendría ningún sentido.

 

Cuando elegís a gente para vuestros equipos, ¿a qué cualidades le dais más importancia?

Habilidades e idoneidad para el puesto son esenciales, pero también buscamos gente que comparta nuestros valores y que encaje bien dentro de la manera de trabajar que tenemos en nuestro estudio. Tenemos un ambiente agradable y social, pero trabajamos muy duro al mismo tiempo. Buscamos gente que quieran disfrutar de lo que hacen, que se sientan orgullosas, que puedan motivarse y se organicen bien. Alguien que sepa pedir ayuda cuando necesite apoyo por parte del resto del equipo.

 

Respecto a la gestión de conflictos, personalmente recuerdo haber vivido todo tipo de experiencias en distintas empresas en las que he trabajado: Miedo, gritos, chantaje emocional… Y en general, toda una serie de reacciones que han dado lugar en muchos casos a entornos tóxicos de trabajo.

Sin embargo, en vuestro Atelier nunca escuché gritos o comentario cruel de ningún tipo. ¿Tenéis algún tipo de sistema en cuanto a la gestión de conflictos para aseguraros que todo el mundo se encuentre a gusto?

Tenemos una política de tolerancia 0 para cualquier persona que se comporte de manera hostil. Cuando hacemos entrevistas buscamos a gente que trabaje duro, pero también que sea honesta y amable. Si alguien tiene algún problema debería ser capaz de poder comunicarse sin tener que recurrir a gritos o tratar mal a la gente. Esto es ropa de lujo, no vida o muerte. No hay ninguna excusa dentro de esta industria para justificar a gente que se comporte de esa manera.

                                                          

Otro clásico dentro de nuestro mundillo son las horas extras, especialmente antes de un desfile.

Cuando trabajé en Molly Goddard me sorprendió lo organizado que estaba todo para evitar el agotamiento del equipo. ¿Esto ha sido algo que habéis ido mejorando a lo largo del tiempo o lo teníais claro desde un primer momento?

Definitivamente lo hemos ido aprendiendo sobre la marcha, pero nunca hemos hecho horas extras excesivas (Lo máximo sería hasta las 10/11PM algunas noches antes del desfile, pero esto hace años que no pasa)

Respetar el tiempo de los demás es una extensión lógica de respetar a los demás en general.

Vacaciones, pausas para comer, fines de semana y las noches son para relajarse, no para trabajar.

Varios del equipo han vivido experiencias en otros trabajos donde se esperaba de ellos trabajar muchas más horas de las acordadas por contrato. Tal y como lo vemos nosotras, si alguien trabaja demasiadas horas es porque, o no es bueno en su trabajo, o porque tiene demasiada carga y necesita ayuda de los demás.

Siempre hemos tratado de ser lo más eficientes posibles para evitar las horas extra. Si planeamos meticulosamente el tiempo de cada uno, nos ayudamos y comunicamos entre nosotros, podemos ser increíblemente productivos a pesar de ser un equipo pequeño. Por supuesto hay momentos que necesitamos hacer alguna hora extra, pero es importante que esto sea una excepción, no la regla.

 

Molly Goddard vende en todo el mundo pero vuestro equipo es relativamente pequeño. ¿Creéis que los equipos pequeños son más eficientes? ¿El crecimiento puede acabar convirtiéndose en un problema?

¡De hecho nuestro equipo de 9 personas nos parece grande! Cuanto más pequeños son los equipos, mejor y más sencilla es la comunicación entre nosotras, lo cual es absolutamente esencial para poder llevar un Atelier y un negocio. Cada vez que una persona se une al equipo es para trabajar en un puesto muy específico  relacionado con el crecimiento de la empresa. Dar con esa persona es la parte más difícil e importante de todas: intentar encontrar gente capaz pero que a la vez encaje con la cultura de nuestra compañía.

 

¿Qué partes de vuestro trabajo suponen un reto? ¿Y cuáles son las más gratificantes?                             

Gestionar todos los plazos es un reto, sin duda. Trabajamos en diferentes colecciones y temporadas al mismo tiempo, y saber qué priorizar o cómo poder llegar a tiempo a todas las entregas puede ser complejo, pero de nuevo, la planificación es clave.

La mejor parte es cuando por fin todo sale adelante y tenemos al fin la colección terminada, en la cual todas hemos participado. ¡Trabajar en equipo es increíblemente gratificante!

 

Los estudiantes de moda que aún no han comenzado su vida laboral es muchas ocasiones tienen una idea naïf de lo que es trabajar en esta industria. ¿Tenéis algún consejo para aquellos que estén pensando en dedicarse a esto?

¡Siempre con una sonrisa! Sé honesto, amable y no tengas miedo del trabajo duro. Nuestro consejo sería principalmente ganar el máximo de experiencia que puedas, pero sobretodo, tratar de estar lo más presente posible cuando se te den oportunidades. Haz preguntas, sé curioso y observa qué está pasando a tu alrededor. Intenta tener una idea de cómo funciona todo y eso te ayudará a entender en qué te quieres enfocar de cara a tu carrera.                             

Fotos de la vida en el taller de Molly Goddard, tomadas por @treglown.

 

 
 
 
 

Todas las fotos cortesía de @treglown

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